lunes, 23 de agosto de 2010

Desde el misterioso espacio exterior...


En alemán una taza es una taza, “die Tasse”: “la taza”, hasta ahí todo claro. Pero el platito que va debajo de una taza en alemán no es “el platito”, sino algo así como “el bajotaza”: “die Untertasse”. En realidad esto es lógico, rara vez se usan estos “bajotazas” para otra cosa que para eso, para estar debajo de las tazas.

Yo creo que en español decimos algo como platito, platillo o algo así, y para pasar de platillo a platillo volante sólo hay que dar un paso de imaginación, igual que para ir de “die Untertasse” a “die fliegende Untertasse”... ya están aquí...

martes, 17 de agosto de 2010

Mucha mierda (con perdón)

Es lo que se dicen en el teatro unos actores a otros para no gafar el asunto deseándose abiertamente suerte (creo).
En inglés se dicen “break a leg”, es decir “pártete una pierna” lo que tampoco está mal. En alemán van un poco más allá y se desean una “rotura de cuello y de pierna”: “Hals- und Beinbruch”.
Eso es lo que le desea Yorick, el famoso cráneo (confieso que he tenido que wikipediar el nombre) a Hamlet en el dibujo. Hamlet responde “Danke, ebenfalls” lo que significa “gracias, igualmente” (frase útil también en situaciones menos solemnes que estas, como por ejemplo cuando a uno le desean un buen fin de semana).
“Hals” os sonará conocido, al menos a los españoles, por ser el nombre de unos caramelos para la garganta, y es que además de cuello significa garganta.
“Bein” ya es una palabra vieja conocida, que vimos en el fastuoso dibujo de la araña.
“Hals- und Beinbruch” es un deseo interesante pero puestos a elegir creo que prefiero mucha mierda...

lunes, 9 de agosto de 2010

Donde la lana crece en los árboles


Este es uno de esos dibujos simples de palabras compuestas que tanto me gustan.

En castellano la palabra algodón viene del árabe, como ya sospecharíais por ese “al” tan delator. El mismo origen tiene también en portugués (algodão) y en otras lenguas de la zona.

En cambio en alemán y en otras lenguas de por estos lares, el algodón se dice “die Baumwolle” es decir, es una especie de lana (“die Wolle”), sólo que en vez “crecer” en las ovejas “crece” en los árboles (“der Baum”, el árbol)

¿Bonito, verdad?

sábado, 31 de julio de 2010

Gelse, la Condesa Drácula del verano...

Vaya verano churrigueresco que estamos teniendo en Viena este año. Empezó tarde y parece que ha acabado pronto. O nos asamos brutalmente o llueve sin parar y hace frío... y claro, con tanta lluvia y agua y ambiente propicio hay mosquitos cosa fina.
Cuando cae la noche las terrazas de los bares se convierten de pronto en lugares en los que la gente se da manotazos por todo el cuerpo, las merendolas en los parques se desvirtuan en carreras hacia el tranvía huyendo de las minivampiresas, que sacan la sangre incluso a través de los vaqueros...

die Gelse”, así se dice mosquito en Austria, es “la mosquita” claro, porque como es sabido, son ellas las chupasangres mientras que ellos se deleitan con fluidos vegetales, creo... es lo que tiene llevar la voz cantante en la procreación.

En fin, sin dispersarnos... en Alemania parece que dicen más “die Mücke” o “die Stechmücke”, mientras que, según me han dicho, “der Moskito” suena más técnico y evoca una cosa más tropical y no tanto los mosquitos que hay por estos lares, que a mí me parecen bastante tropicales, vaya, pero bueno... tropicales o no dan bastante miedito... y si no juzgad por vosotros mismos:

miércoles, 21 de julio de 2010

Historias con final feliz, o no...

Que el alemán es un idioma práctico, no lo podemos negar. Que esto refleja el espíritu del pueblo que lo habla, es algo que creo que todos tenemos también bastante claro. Pero es que, aunque sepa todo esto, hay veces que no puedo evitar sonreírme sola ante ciertas cosas... un buen ejemplo es cómo terminan los cuentos de hadas en alemán.

Imaginemos unos héroes, por ejemplo un par de hermanos perdidos en el bosque que sobreviven a monstruos, brujas, etc. (cometiendo para ello actos de pillaje, vandalismo y canibalismo, pero eso es otra historia), o un príncipe y una princesa que, tras aventuras y desventuras, consiguen estar juntos pese a la oposición de brujas varias, padres, reinas madres, enanos, princesas rivales, etc. Todos estos personajes viven y superan muchas cosas difíciles, pero lo importante es que al final todo sale bien, vencen todos los obstáculos, sobrepasan todas las adversidades y qué menos que, tras tanto sufrimiento, echarle un poco de fantasía y buena voluntad a la cosa y coronar el cuento con un poco realista pero simpático: “y fueron felices y comieron perdices” o, versión vegetariana: “y fueron felices para siempre...” Pues no, en alemán la vida es como es y no la vamos a ir edulcorando así como así. Los cuentos acaban con un lacónico:



(Y si ellos no se han muerto...)



(entonces todavía están vivos hoy.)...


Realista, descriptivo, lógico.

martes, 29 de junio de 2010

Erzählen, otra manera de contar



Bueno, aquí estoy de nuevo. Esta vez para sacarme la espinita de terminar la serie de dibujos que se me habían ocurrido en relación a contar, pagar y contar (o relatar), que en alemán se parecen mucho entre sí.

En castellano, para hablar de "contar cosas" (uno, dos, tres...) y "contar una historia" se usa el mismo verbo. En alemán, como vemos, se usan dos verbos, "Zählen" para contar con números y "Erzählen" para contar o narrar historias, aventuras o sucesos. En realidad son muy parecidos, pero no iguales. Por el mismo precio aprendemos que "das Erzählen" significa "la narración", por aquella cosa de los verbos-sustantivos que ya conocemos de "reír-la risa" (lachen-das Lachen) etc.

Las historias que se cuentan y la historia en general, por ejemplo, la del siglo XX, también se nombran con la misma palabra en alemán: "die Geschichte"

Así, vemos en el dibujo al abuelo Guisante contando una historia a los pequeños guisantes, y lo pillamos justo justo al principio, cuando les dice "Érase una vez", es decir "Es war einmal...".

Creo que el próximo post será sobre cómo terminan los cuentos en alemán, porque me gusta mucho también... ¿os aguantaréis la curiosidad sin wikipediarlo?

martes, 22 de junio de 2010

Das Brot, die Semmel

¡Desde el 7 de febrero sin escribir nada! ¡qué tristeza! y no es que no tuviera ideas, ni que no estuviese aprendiendo palabras por ahí, ¡qué va! poco tiempo y muchas nueces... pero, estoy de vuelta, espero que para quedarme, pero quién sabe con qué constancia...




El pan, "das Brot" es una cosa, una cosa neutra, incontable y general, y existen muchos tipos de pan por estos lares, panes más o menos ácidos, panecillos con miles de semillas, etc. Pero no se puede hablar de pan en Viena sin hablar de "la Semmel", "die Semmel", que es el unico panecillo con mofletes rosas de la foto. Semmel es la reina de Viena, la estrella de todos los bocadillos, y seca y rallada el centro de mil comidas y hasta de postres.
Los amigos de Semmel, esos otros alegres panecillos, se llaman en Austria "Weckerl". Creo que ya había mencionado que en Austria la terminación "rl" se usa como diminutivo, hace pequeñas las palabras, así que un "Weckerl" es un "Wecken" pequeño. ¿Y qué es un "Wecken"? pues parece que es una "hogaza" (de pan) aunque esta palabra no se usa mucho. El "Wecken" es masculino, osease "der Wecken" y los "Weckerl", como todas las cosas en diminutivo (que yo sepa, por favor seres más sapientes, corregidme si me equivoco) es una palabra neutra.

En fin, basta de rollo, baste saber que estos panecillos, los "das Weckerl" y las "die Semmel" son lo que en Alemania tendríais que pedir como "Brötchen"... (neutro también por que son panecillos...)

Esto me ha quedado un poquillo lioso...

Sonntag

  Domingo en alemán se dice Sonntag . Es el día del sol, como en inglés: Sunday. Mantienen por tanto la tradición helenística de nombrar los...